La diligencia debida se refiere al proceso de investigación y evaluación exhaustivas de la información sobre una empresa, una persona, un producto o un servicio antes de tomar una decisión que tenga repercusiones financieras o jurídicas. El objetivo de la diligencia debida es obtener una comprensión completa de los hechos, riesgos y oportunidades relevantes para poder tomar decisiones fundamentadas.
Por lo general, la diligencia debida incluye una evaluación de los datos financieros, los planes de negocio, los procesos operativos, las cuestiones legales y normativas, los datos técnicos y otra información relevante. La realización de una diligencia debida minuciosa es especialmente importante en fusiones y adquisiciones, inversiones en empresas, salidas a bolsa, compras de inmuebles y otras transacciones comerciales, con el fin de identificar los riesgos y oportunidades potenciales y sentar las bases para una transacción exitosa.