Aprender a decir no
La gente suele sentirse abrumada porque le cuesta decir "no". Es importante ser realista sobre la cantidad de trabajo que puedes asumir. Si ya estás trabajando a pleno rendimiento, no pasa nada por rechazar tareas adicionales o pedir un plazo posterior.
Utilice técnicas de gestión del estrés
Para hacer frente al estrés agudo, pueden ser útiles técnicas como los ejercicios de respiración, la meditación o la atención plena. Estos métodos le ayudarán a calmarse y a despejarse. También es importante hacer ejercicio con regularidad y dormir lo suficiente para sobrellevar mejor el estrés mental y físico.
Formación complementaria o tutoría
A veces te sientes abrumado porque careces de los conocimientos o la experiencia necesarios. En estos casos, puede ser útil seguir una formación específica o encontrar un mentor que le ayude a enfrentarse mejor a sus tareas. La formación continua puede reforzar tu autoestima y aumentar tus conocimientos en determinadas áreas.
Establezca y mantenga límites
Asegúrese de establecer límites claros entre el trabajo y el ocio. Si se lleva trabajo a casa o está disponible fuera de su horario laboral, las exigencias pueden ser excesivas. Asegúrese de que puede desconectar y relajarse después del trabajo.
Piense en cambios a largo plazo
Si la carga de trabajo excesiva persiste, incluso después de hablar con superiores y compañeros, puede que merezca la pena plantearse un cambio a largo plazo. Esto podría significar ajustar la forma de trabajar, las tareas o incluso cambiar de trabajo si la carga de trabajo o las condiciones laborales son perjudiciales a largo plazo.